Leonardo Da Vinci (1452-1519)

Leonardo nació un 15 de abril en Vinci, un territorio de la República Florentina, entre Florencia y Pisa. Hijo ilegítimo y primogénito del notario Ser Piero y de una campesina, Caterina, recibió una buena educación según los deseos de su padre. Ser Piero luego tuvo otros hijos (cinco niños y dos niñas) de su tercer y cuarto matrimonio, pero cuando nacieron Leonardo ya era un adulto.

Leonardo da Vinci representa la edad de oro de la cultura italiana: el Renacimiento. Él, junto a otros intelectuales, personificaron las ambiciones antropocéntricas del humanismo. A lo largo de su vida, Leonardo fue pintor, arquitecto, escultor, urbanista, ingeniero, poeta, anatomista, músico y mucho más. Como pintor, fue considerado uno de los más grandes de todos los tiempos.

Como encarnación suprema de los ideales humanísticos, Leonardo da Vinci aplicó su inteligencia en varios campos, su mayor y más completo emprendimiento fue la pintura. Sus obras maestras, como la Anunciación, La Virgen de las Rocas, La Adoración de los Magos, La Dama del Armiño, La Última Cena, La Batalla de Anghiari o La Mona Lisa, algunas inconclusas o extraviadas, marcan la imaginación colectiva de varias generaciones de entusiastas del arte.

Dos de sus obras más conocidas, La Gioconda y La Última Cena, al igual que su dibujo del Hombre de Vitruvio, que llegaría a ser retomado en numerosos trabajos posteriores. No obstante, únicamente se conocen alrededor de 20 obras, debido principalmente a sus constantes (y a veces desastrosos) experimentos con nuevas técnicas y a su inconstancia crónica. Este reducido número de creaciones, junto con sus cuadernos con dibujos, diagramas científicos y reflexiones sobre la naturaleza de la pintura, constituyen un legado para las sucesivas generaciones de artistas.

Uno no puede entender la pintura de Da Vinci si no observa su dimensión especulativa. De hecho, dedicó gran parte de su trabajo a los problemas de la pintura: sus libretas están llenas de anotaciones sobre el problema de la pintura en la vida real, publicación póstuma bajo el título “Tratados sobre Pintura”.

Este trabajo es útil para entender mejor el punto de vista del maestro, preocupado sobre todo con la práctica de una “filosofía visual”, es decir, la capacidad de percibir la imagen de la naturaleza. Cada aspecto es, en realidad, remontarse a la comprensión sistemática de los fenómenos físicos, matemáticos y geométricos que determinan la percepción visual. Según Leonardo, la aplicación de la lógica, las matemáticas y la geometría, la anatomía y la óptica ennoblece la pintura al punto que la eleva al nivel de las demás artes liberales, como la filosofía, poesía y teología. La pintura es ciencia: es universal, para el ojo transmite una forma de comunicación que, a diferencia de la palabra hablada, no está sujeta a variación lingüística.